El Sol representa la identidad: lo que te hace decir «yo», tu voluntad, la forma en la que te expresas y brillas. El signo en el que se encuentra en tu carta natal (tu «signo solar», el del horóscopo masivo) describe un estilo: cómo afirmas quién eres. No es toda la personalidad: la Luna (emociones) y el Ascendente (la apariencia, la primera impresión) cuentan en la misma medida (ver Big Three). El Sol es el centro alrededor del cual se organiza el resto de la carta, no la única clave de lectura.
Domicilio: Leo. Exaltación: Aries. Exilio: Acuario. Caída: Libra. El Sol es un planeta diurno; su fuerza de secta (ver la ficha Aspectos para el concepto de secta) es máxima en una carta de nacimiento de día. Un planeta muy cercano al Sol (a menos de ~8-17° según el planeta) se considera combusto: su fuerza se juzga debilitada, «eclipsada» por la proximidad solar, excepto en conjunción muy estrecha (menos de 0°17′), llamada cazimi, considerada al contrario como una posición de fuerza. El Sol encuentra su gozo en la casa 9 (el sentido, las creencias, los viajes lejanos).