Mercurio representa el pensamiento y la comunicación: cómo razonas, aprendes, hablas e intercambias información. El signo en el que se encuentra otorga un estilo de mente: ágil y curiosa, metódica y precisa, o cualquier otra matiz según el signo correspondiente. Mercurio nunca está muy lejos del Sol en el cielo (como máximo ~28°): por eso siempre se encuentra en el mismo signo que el Sol o en uno de los dos signos vecinos.
Domicilio: Géminis y Virgo. Exilio: Sagitario y Piscis. Caída: Piscis. Mercurio no tiene una secta fija (diurna o nocturna): su naturaleza sigue su posición con respecto al Sol; «oriental» (salido antes que él) se comporta como un planeta diurno, «occidental» (salido después) como un planeta nocturno. Mercurio encuentra su gozo en la casa 1 (la identidad misma, la forma de presentarse). Una retrogradación de Mercurio (alrededor de 3 veces al año, ~3 semanas) se interpreta tradicionalmente como un período en el que la reflexión prima sobre la acción rápida: un tiempo para releer, revisar, volver atrás en lugar de avanzar.